ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

El día 21 de septiembre es el día mundial del Alzheimer. ¿Conoces bien en qué consiste este trastorno? ¿Y cómo comunicarte con un paciente aquejado por esta patología? ¡Sigue leyendo!

El Alzheimer, en palabras de CEAFA (Confederación Española de Alzheimer), es una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza, esencialmente, por una  aparición lenta de los síntomas, que van empeorando progresivamente a lo largo de los años. ¿A qué síntomas estamos haciendo referencia? Bien, antes de entrar a describirlos, es importante conocer que la enfermedad de Alzheimer (de ahora en adelante EA) presenta tres fases diferenciadas según el modelo más extendido: leve, moderada y avanzada. Veamos los síntomas asociados a cada fase:

  1. Fase leve o ligera: el paciente es independiente pero muestra pequeñas pérdidas de memoria, que son notadas por el entorno social más próximo. Entre otros síntomas, puede haber dificultad para encontrar palabras, perder objetos importantes/valiosos, olvidar la información nueva de forma rápida (pérdida de memoria reciente)…
  2. Fase moderada: al paciente le cuesta más ser independiente que en la fase anterior y comienza a necesitar apoyo para llevar a cabo ciertas acciones. Es en esta fase cuando aparece la desorientación, el olvido de de información de la historia personal , alteración en los ciclos de sueño, pérdida de control de esfínteres, etc. Así, es frecuente que en esta fase la persona afectada presente cambios de humor y se muestre enojo o frustración.
  3. Fase avanzada: se pierde la capacidad de responder al entorno, de seguir una conversación e incluso la capacidad de controlar los movimientos. El paciente en fase avanzada necesita atención constante. En esta fase la persona no es capaz de reconocer a sus familiares y el lenguaje verbal desaparece casi por completo.

La EA suele diagnosticarse entre los 65 y 70 años, siendo, a menor edad de inicio, de peor diagnóstico.

¿Cómo comunicarse con un paciente que padece EA?

  • Trata de ponerte en su piel: ¿cómo te gustaría que se comunicaran contigo si te sintieras desorientado la mayor parte del tiempo?. Es esencial hablar con respeto y cariño, tratando de transmitir calma.
  • Destierra frases del tipo «¡pero si te lo he dicho hace cinco minutos!» de tu repertorio.  Repite las frases tantas veces como haga falta, recuerda que los pacientes con EA pierden la memoria a corto plazo desde el inicio de su enfermedad. Evita reproches, sólo harán que el paciente se sienta peor y su memoria siga igual de perjudicada.
  • Utiliza un lenguaje claro, con frases cortas y sencillas.
  • Sitúate frente a la persona para facilitarle la observación de tu lenguaje no verbal.
  • Trátalo como una persona adulta, sin hablar delante de él o de ella como si no estuviera presente.

Sin duda la EA es un duro golpe para el paciente y sus allegados. Os dejo una web donde podéis encontrar recursos de apoyo y formativos para profundizar en esta patología.

 

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