DESMITIFICANDO LAS EMOCIONES

Recientemente he publicado una serie de mitos que rodean a las emociones en mi cuenta de instagram; puedes seguirme aquí si te apetece 🙂 En este post encontrarás todos esos mitos recopilados:

  1. Hay emociones buenas y malas​”: Lo cierto es que hay emociones AGRADABLES y DESAGRADABLES, pero ​todas son necesarias​ y cumplen una determinada función. Es importante ser consciente de nuestras emociones para conocer o descifrar qué pretenden decirnos. Es tentador huir de las emociones desagradables pero nos hacemos un flaco favor cada vez que las desatendemos.
  2. «Sentir miedo es de débiles«: ¿Crees que sentir miedo es de personas débiles? ¿Que siempre hay que ser valiente? El miedo es una emoción adaptativa, es una «alarma natural» que nos advierte de los peligros inmediatos. Así, es una emoción tremendamente útil que se experimenta como desagradable. El miedo nos ayuda a reaccionar ante situaciones peligrosas, es una emoción que fomenta nuestro autocuidado. Cuando el miedo es desmesurado o no responde a un peligro real, es cuando se vuelve problemático.
  3. «La ansiedad es peligrosa para el cuerpo«: En realidad, es una reacción natural y el organismo está preparado para ella, el problema es cuando ésta es desmesurada y no la sabemos o podemos manejar adecuadamente.Todos hemos experimentado, experimentamos y  experimentaremos los síntomas que la acompañan a lo largo de nuestra vida. ¿Significa esto que tienes que alarmarte? Rotundamente no. De hecho, la ansiedad nos energiza para llevar a cabo nuestras acciones.
  4. «Para ser feliz hay que sentir exclusivamente emociones agradables«: ¿Piensas que para ser feliz tienes que evitar al máximo las emociones que no son placenteras?. Difícilmente podemos tener bienestar sin las emociones que nos ayudan a anticipar peligros y a cuidar de nosotros mismos. Las emociones desagradables fomentan nuestro autocuidado y es importante saber gestionarlas. Por ejemplo: ¿Qué te está diciendo tu enfado? ¿Qué asunto tienes pendiente de resolver?. Pienso que la felicidad surge del autoconcimiento, de saber qué -y qué no- necesitas, siempre respetándote y siendo respetuoso hacia los demás.
  5. «La ira hace daño«: El enfado sirve para defendernos ante las situaciones que creemos injustas, por tanto, parece tener bastante utilidad, ¿verdad?. Lo que en realidad hace año es una inadecuada expresión de la ira, esto es: REPRIMIRLA (directamente no la expresamos y los sentimientos de enojo van acumulándose a lo largo del tiempo) o expresarla con AGRESIVIDAD.
  6. «Desahogarme me ayudará a sentirme mejor«:  Sí, pero con limitaciones. Puedes hablar del asunto con personas de confianza, buscando su escucha activa, pidiendo una segunda opinión…De nada sirve centrar todo nuestro tiempo y discurso en el tema que nos preocupa. Puedes dedicar un «tiempo basura» cada día a hablar del problema, pero no permitas que se adueñe de tu tiempo. Hablar de nuestras preocupaciones está bien, pero debemos centrarnos en buscar soluciones o en aceptar la nueva situación, sin dejar de llevar a cabo actividades placenteras en la medida de lo posible.
  7. «Cuando una persona está triste, hay que animarla«: Lo ideal es mostrarse presente y permitir a la persona centrarse en lo que necesita, en dejarle sentir las emociones que le tocan vivir. Cuando estamos atravesando un mal momento, lo último que necesitamos es sentir presión por mejorar.
  8. «Si en una situación me siento mal, lo mejor que puedo hacer es alejarme de ella«: Aunque a veces esto pueda resultar atractivo, es mejor no convertir la evitación en la principal estrategia para afrontar las experiencias desagradables.De lo contrario, cada vez que nos enfrentemos a una situación similar, experimentaremos un alto nivel ansiedad. Escapar del problema no hará que se solucione por arte de magia. Identifica qué es lo que ocurre, por qué esa situación te genera tanto rechazo y cómo puedes abordarla.

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