¿LA LLEGADA DEL OTOÑO ALTERA TU BIENESTAR?

Llega el otoño, y con él, el Trastorno Afectivo Estacional. Este trastorno suele aparecer a lo largo de la llegada del otoño o del invierno y suele afectar más a las mujeres y a la población joven. No obstante, también ocurre en la llegada de la primavera, pero lo veremos en su momento 🙂 .

¿Qué caracteriza a este trastorno?

  • Sentimientos de tristeza a lo largo del día, casi todos los días
  • Anhedonia (pérdida de interés e incapacidad para experimentar placer)
  • Sensación de cansancio, agotamiento
  • Dificultad para conciliar el sueño o dormir a deshora
  • Cambio en el apetito y, en consecuencia, cambio de peso
  • Se tiende a consumir una gran cantidad de hidratos de carbono
  • Dificultad para concentrarse
  • Irritabilidad

¿Por qué ocurre? Se desconocen las causas específicas que ocasionan este trastorno, si bien se tiende a explicar por la disminución de un neurotransmisor llamado serotonina. Al haber menos horas de sol, también se ve alterada la melatonina, que es crucial para regular el sueño. Así, el reloj biológico se ve perjudicado.

¿Afecta a todo el mundo? No y ni siquiera con la misma intensidad.

¿Qué podemos hacer?

  • Si hay una recomendación que hago siempre, es que te actives. ACTÍVATE. Planifica actividades agradables y no te encierres en casa aunque sea eso lo que te pide el cuerpo. Pasea, ve al cine, queda con un amigo a tomar algo, haz deporte… ¡lo que se te ocurra! Lo importante es que generes momentos de felicidad, momentos para ti, todos los días.
  • Descansa. Duerme bien y respeta tus ritmos. Es necesario que recargues las pilas para que tu estado de ánimo no empeore.
  • Cuida tu alimentación, ingiere alimentos sanos y ten cuidado con la elevada ingesta de hidratos de carbono.
  • Vigila tus emociones: ¿qué te están diciendo? ¿qué necesitas?
  • Piensa en positivo: utilizar un lenguaje positivo (verbal y no verbal) hará que tu celebro libere hormonas relacionadas con la felicidad. El cerebro es muy listo, pero podemos engañarle un poco 🙂

Cuando los síntomas persisten durante mucho tiempo o son vividos como intensos, la mejor opción es acudir a un psicólogo, pues está en juego tu salud mental y física (recuerda, en esta situación es fácil descuidar los hábitos alimenticios, el descanso…).

 

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