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HAMBRE EMOCIONAL Y HAMBRE FISIOLÓGICA: ¿CONOCES LAS DIFERENCIAS?

¿Sabías que existen dos tipos de hambre? Aprender a diferenciarlos puede ser tremendamente útil para cuidar nuestra salud.

El hambre fisiológica es aquella que estimula nuestro organismo para conseguir nutrientes mientras que el hambre emocional es motivada por diversas emociones: aburrimiento, ansiedad… En este caso, la sensación de hambre no es real, sino que se rige por dichas emociones. Cuando sentimos hambre emocional, tendemos a ser caprichosos, nuestro interés va a centrarse en conseguir alimentos ricos en grasas y en azúcares. Esto puede ser debido a que nos dan un “subidón” de serotonina, una hormona relacionada con la sensación de bienestar.

La sensación de saciedad tras comer  (mediada a través de una hormona llamada leptina) es diferente en ambos casos: en el hambre fisiológica, sentiremos saciedad tras comer la cantidad de alimento necesaria. No ocurre así en el caso del hambre emocional: a pesar de sentirnos llenos, no nos sentimos saciados y podemos seguir ingiriendo a pesar de no sentirnos bien.

Generalmente, el hambre emocional va acompañada de sentimientos de culpabilidad, frustración, vergüenza… y puede tener impacto negativos sobre nuestra salud física (por ejemplo, puede provocar enfermedades cardiovasculares).

HAMBRE FISIOLÓGICA

HAMBRE EMOCIONAL

Se siente en el estómago

No se siente en el estómago

Se presenta gradualmente

Se siente como una necesidad urgente

Necesidad fisiológica

Surge a partir de una emoción: ansiedad, tristeza, aburrimiento…

No genera sentimientos negativos

Habitualmente asociada a sentimientos de culpabilidad

Es muy importante aprender a reconocer el hambre emocional, saber cúando nos “ataca” y cómo enfrentarnos a ella. Estamos tan acostumbrados a utilizar la comida como una vía de escape y placer que el cambio no es fácil, pero sin duda merece la pena.

¿Necesitas ayuda para enfrentarte a este tipo de hambre? Desde la psicología contamos con diversas estrategias de gran utilidad. Contacta conmigo si deseas abandonar malos hábitos 🙂.

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