LLUVIA DE IDEAS: ¿ES TAN ÚTIL COMO CREEMOS?

Alex Osborn fue el creador del concepto de la lluvia de ideas (brainstorming), el cual permite generar ideas en grupo de forma espontánea. Sus reglas son 4:

  1. No juzgues ni critiques ninguna idea.
  2. Sé espontáneo: cuanto más disparatada sea la ocurrencia, mejor.
  3. La cantidad importa, y mucho: cuantas más ideas, tanto mejor.
  4. Inspírate en las ideas de los demás miembros del equipo.

Osborn creía en el trabajo en equipo como un ámbito que potenciaba la creatividad. Su teoría fue muy bien acogida y en la actualidad se sigue empleando el brainstorming en numerosos ámbitos.

A priori puede parecer una buena estrategia pero las cosas no siempre son lo que parecen. Diversos estudios han demostrado que los resultados de la lluvia de ideas empeoran conforme aumenta el tamaño del grupo. Los psicólogos ofrecen tres explicaciones al fracaso de esta técnica:

  • Se produce falta de esfuerzo individual en algunos de los integrantes que dejan hacer el trabajo a otros compañeros.
  • Hay inhibición por el simple hecho de que sólo pueda tomar la palabra una persona en cada momento. Por lo general los individuos se centran en sus ideas y no escuchan a sus compañeros, simplemente esperan a su turno de forma pasiva.
  • Temor social: muchas personas tienen miedo a quedar en ridículo al decir sus ideas.

Se ha demostrado que se generan más y mejores ideas cuando se trabaja en solitario que cuando se trabaja en grupo. Adrian Furnham afirma que “sería una insensatez poner en práctica la lluvia de ideas en el mundo de los negocios”.

Hay que destacar que existe un ámbito donde la lluvia de ideas sí que es realmente útil: internet. En este caso, siempre y cuando el proceso sea gestionado de forma adecuada, no solo es mejor un grupo que un individuo sino que cuantas más personas componen dicho grupo, mayor será el rendimiento.

No se trata de dejar de lado el trabajo en grupo de forma permanente ni mucho menos, pero hemos de ser conscientes de los momentos en los que realmente es necesario.

Si queréis más información sobre este tema os recomiendo que echéis un vistazo a la obra de Susan Cain, El Poder de los Introvertidos.

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