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¿QUÉ Y CUÁLES SON LOS SESGOS COGNITIVOS?

¿Sabes lo que es un sesgo cognitivo y cómo te afecta en tu día a día? En este artículo te cuento lo que es y los principales tipos de sesgos que existen. ¡Sigue leyendo!

Un sesgo cognitivo es un efecto psicológico que altera nuestra percepción de la información ante la que nos encontramos. Los sesgos no afectan de la misma manera a todo el mundo y se basan en gran parte en nuestras experiencias vitales.  Así, distorsionamos la información que nos llega, casi siempre sin ser conscientes de ello. Los sesgos nos llegan de forma automática y pueden desencadenar emociones negativas que dan lugar a conductas no deseadas o desadaptativas.

¿Cuáles son los principales sesgos cognitivos?

  • Pensamiento dicotómico: ver las cosas como blancas o negras, falsas o verdaderas, sin darse cuenta de que estos conceptos son los dos extremos de un continuo. Ejemplo: “O consigo un trabajo con 24 años o arruino mi futuro”.
  • Sobregeneralización: a partir de un hecho se hace una regla general. Un simple suceso negativo es visto como un modelo de derrota o de frustración sin remedio. Ejemplo: “He suspendido el examen, nunca obtendré el título”.
  • Atención selectiva: poner toda la atención en un detalle, sacándolo de su contexto a la vez que se desatienden otros hechos. Esto puede ir acompañado de la descalificación de experiencias positivas. Ejemplo: Sentir que se es mal cocinero porque uno de los invitados ha comentado que la ensalada estaba un poco salada pero que el resto de la comida había sido deliciosa.
  • Lectura de mente: decidir lo que piensan los demás sin tener evidencia. Ejemplo: “Piensa que soy un aburrido”.
  • Adivinación del futuro: esperar que las cosas salgan de una determinada manera sin ninguna evidencia o plan de acción. Ejemplo: “Estoy seguro que de que aunque me esfuerce, no lo conseguiré”.
  • Magnificación / Minimización: magnificar nuestros errores y los logros de los demás / minimizar nuestros éxitos y los logros de los demás. Ejemplo: “He aprobado el examen porque era muy fácil”.
  • Debería: “Debería…”; “Tendría que…”. Este tipo de pensamientos nos llevan a la culpa, a la ira y el resentimiento. Ejemplo: “Debería estar contento”.
  • Etiquetar: aplicación de etiquetas estereotipadas. Ejemplo: “me ha dejado mi novia, soy un fracasado”.
  • Personalización: culparse de cosas de las que no se tiene culpa o control. Ejemplo: “Si mi hija saca malas notas es porque soy una mala madre”.
  • Catastrofismo: tendencia a percibir o esperar catástrofes sin tener motivos razonables para ello. Ejemplo: “me duele la cabeza, seguro que tengo cáncer”.

¿Reconoces algunos de estos sesgos en tu forma de pensar? Los psicólogos utilizamos una técnica conocida como reestructuración cognitiva para corregirlos, pero esto te lo contaré en otra ocasión 🙂

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